Sexualización en la publicidad

El uso de la sexualización en la publicidad

Hunter Davis

20 Noviembre, 2014

 

La sexualización de objetos y personas ha pasado por diferentes décadas. Desde la introducción de las fotografías en el  siglo diecinueve, las mujeres han sido sexualizadas por la publicidad. Aunque esta práctica ha ocurrido por muchos años, recientemente ha aumentado. El primer uso del sexo para promover productos comerciales fue la marca de tabaco Pearl en el año 1871 que mostró a una doncella desnuda en la portada de sus paquetes. El uso del sexo en la publicidad sigue cambiando con la nueva década, y muchos objetos y personas están convertidos en objetos sexuales en la publicidad. Muchas de las fotografías en la publicidad son de mujeres u objetos con connotaciones sexuales. Por ejemplo, la investigación muestra que en la década de 1960, el 11% de los hombres y el 44% de las mujeres de las portadas de la revista Rolling Stone de los Estados Unidos han sido sexualizados. En la década de 2000, el 17% de los hombres y el 83% de las mujeres de las portadas de la revista han sido sexualizados. En este texto, espero examinar los pensamientos positivos y negativos de este tema, y también examinar el impacto que la sexualización tiene para la gente.

El sexo es la primera manera para promover productos. Aunque a veces, la sexualización ha sido menos que en otros tiempos, sin embargo, todavía hay sexualización en la publicidad porque es una manera de que los medios de comunicación puedan vender sus bienes. También la gente que consume esos productos lo hace por una razón personal. Una de estas razones es porque la gente piensa que si compra esos productos, se sentirá más femenina o masculina. Por ejemplo, los anuncios de fragancias tienen un hombre sin  camiseta o hay una mujer desnuda. Conectando a las personas desnudas y las fragancias, la gente compra el producto para ser más sexy como en las fotografías.

Objetos que típicamente no tienen conexiones con el sexo también se convierten en  objetos sexuales en la publicidad. Por ejemplo, muchos anuncios para coches tienen fotografías con mujeres desnudas o solamente con un bikini. Un coche típicamente no tiene conexiones con el sexo, pero estas imágenes muestran el coche de una manera sexual. Incluso los productos menos sexuales han sido sexualizadas por la publicidad para vender sus productos. Objetos diarios como los productos femeninos tienen fotografías de mujeres con vestidos blancos y tacones que caminan por una calle con un aire sexual  aunque los productos femeninos son el opuesto de sexy.

Aunque muchas veces la sexualización de la publicidad está asociada a las  mujeres, los hombres también puedan ser objetos sexuales en la publicidad. Por ejemplo, en un anuncio que yo vi, había un hombre con los músculos grandes y sin una camiseta, que tuvo zapatos específicamente para hombres.  Los hombres que ven estas fotografías creen que necesitan comprar estos zapatos para ser tan sexuales y masculinos como el hombre del anuncio. La publicidad usa el sexo para convencer a la gente de que sus productos son sexis y que para ser sexi necesitan comprar el producto.

Hay mucho discurso hoy sobre los problemas con la sexualización de los objetos y personas en la publicidad. Muchos creen que la sexualización hace parecer a las mujeres como objetos sexuales, y es la verdad. En muchas culturas, las mujeres ven los anuncios y piensan que necesitan ser como las chicas de las fotografías cuando no es posible en realidad. Por eso, las mujeres puedan hacerse bulímicas o puedan tener problemas con la autoestima. Este es un gran problema porque muchas chicas tienen trastornos de alimentación. También, a veces cuando las mujeres y las chicas parecen objetos del sexo, los hombres pueden creer que está bien tratarlas como objetos, pero no es la verdad.

Al mismo tiempo, las compañías necesitan vender sus productos. Muchas piensan que no pueden vender los productos sin la publicidad, y también sin la publicidad sexual. La sexualización de objetos y personas vende más productos que un anuncio sin símbolos de los objetos, y es importante que las compañías vendan sus productos para mantener la economía. Después de ver ambos lados de la sexualización en la publicidad, pienso que este tipo de anuncios es importante para mantener los negocios, pero es posible hacerlo en moderación. En lugar de tener mujeres desnudas, necesitamos tener mujeres bonitas y naturales con ropa en todo su cuerpo y como son en realidad. Pienso que es posible conectar la publicidad y el sexo, pero ahora las asociaciones están mal para el bienestar de toda la gente. Para bajar el número y la manera que el sexo está representado en la publicidad, podemos reducir los usos del sexo y la publicidad negativos y mantener los beneficios de un poco de sexo positivo, como las emociones con el amor y la felicidad asociados con el sexo, pero sin degradar a las mujeres y a los hombres.